Y seguiré el camino, o eso por lo menos pensó, antes de caer en ese enorme momento de frío y lluvia. Ahora vivirá para recordarlo y pensarlo de no una muy buena manera, de no tantos buenos suspiros. De amor, que dañó su alma como el más sincero beso de una prostituta, de hecho, de reales tienes más que El. Y seguiré el camino...
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